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martes, 6 de marzo de 2012

OTRA VEZ EL MINISTERIO DE PLANIFICACIÓN,CON JULIO DE VIDO,Y MAS QUE SOSPECHAS,CERTEZAS


Más de cien millones se utilizaron para remodelar un edificio emblemático para Eva Perón

SEPRIN.

Si EVITA VIVIERA….Sobre calle 9 de julio de Capital Federal se ubica el edificio de Desarrollo Social. Hace 60 años, Evita anunció en este mismo sitio su renuncia. Esto marcó un hito en la historia política del país; el kirchnerismo decidió, por esta razón, promover la refacción del edificio y mandar a realizar murales que retrataran a la heroína del movimiento peronista. Detrás de la obra, se levantan serias sospechas.
Sobre calle 9 de julio de Capital Federal se ubica el edificio de Desarrollo Social. Hace 60 años, Evita anunció en este mismo sitio su renuncia. Esto marcó un hito en la historia política del país; el kirchnerismo decidió, por esta razón, promover la refacción del edificio y mandar a realizar murales que retrataran a la heroína del movimiento peronista.

Las imágenes de Eva fueron inauguradas por Cristina Fernández de Kirchner en agosto del año pasado, por su parte el arreglo edilicio aún sigue en proceso.
Detrás de toda esta situación, se esconden cifras y contratos de licitación muy confusos. En la edición de La Nación de hoy se publica un extenso informe de investigación en el que se revelan algunas de las des-prolijidades del proyecto en torno al arreglo del edificio de Desarrollo Social. Aquí un extracto de los ítems principales del artículo.
La realización de los murales fue orden explícita de la presidenta:
Cristina Fernández de Kirchner encomendó especialmente la realización de los murales al artista Alejandro Marmo tras declarar Mujer del Bicentenario a Eva Perón.
En la misma línea ordenó la restauración completa del establecimiento donde funciona el Ministerio de Desarrollo Social, esto incluyó el montaje de las imágenes y, en la última Asamblea Legislativa, destacó los resultados de la iniciativa.
Las sospechas detrás de esta iniciativa
Detrás de la emblemática apuesta arquitectónica se extiende un manto de sospechas. La remodelación demandó más de $110 millones de fondos públicos, que se licitaron con diversas irregularidades. A través de documentos oficiales y entrevistas a profesionales involucrados en el proyecto, La Nación reconstruyó el inusual proceso que se concibió en los pasillos del Ministerio de Planificación. El resultado: la obra contaba con un presupuesto inicial de $74 millones, pero se pagó $36 millones más.
La DNA (Dirección Nacional de Arquitectura) en la mira:
La realización del proyecto “estuvo a cargo de la Dirección Nacional de Arquitectura (DNA) dirigida por el arquitecto Marcelo Cufré, un pingüino de extrema confianza de Julio De Vido – actual Ministro de planificación federal, inversión pública y servicios-.
La licitación incluía la refacción de fachadas, la modificación de aberturas, la instalación de aires acondicionados y la colocación de los murales de hierro, previamente confeccionados”.
Lo curioso del llamado a licitación
El día 9 de marzo de 2010 se realizó el primer llamado a licitación pública. Fueron tres las empresas que se presentaron, pero, supuestamente, en tanto ninguna ofertó una cifra menor a los 74 millones del presupuesto estatal, el Secretario de Obras Públicas, José López decidió anular el concurso.
El funcionario consideró que “se debería realizar una revisión general de la documentación técnica, con el objeto de lograr una reducción racional en los costos de la obra”. En la resolución oficial, López agregó: “Y obtener, en un nuevo llamado, ofertas que resulten convenientes de modo razonable”.
La nueva licitación en lugar de propiciar reducción de costos, superó en 36 millones lo que se tenía estipulado
Lo extraño de todo esto es que la nueva licitación no alcanzó una reducción nacional tal como se requería desde el Estado; por el contrario, aumentó en unos 36 millones de pesos. La obra se acrecentó en 110 millones. Bajo esta cifra fue la empresa Teximco SA quien se quedó con el proyecto.
Las dudas que se despiertan
¿Cómo la obra aumentó un 49% en unas semanas? ¿Por qué si la intención oficial era “reducir costos” se destinaron $36 millones más de fondos públicos? ¿Qué pasó con ese dinero?
Guillermo Frontera, arquitecto supervisor de la DNA para la obra, sostuvo que anulación del primer concurso obedeció a ofertas “excesivas” con respecto al presupuesto inicial de $74 millones. Consultado entonces por el curioso aumento de $36 millones, el funcionario adujo la inclusión de “nuevas tareas” y se negó a dar más precisiones.
Según consta en el expediente oficial, las “nuevas tareas” agregadas implicaban montos que no alcanzaban los $ 2 millones. Lo llamativo es que las diferencias más importantes se registran en trabajos contemplados desde un comienzo, pero que aumentaron significativamente sus cotizaciones en la última licitación.
Fuente: La Nación.